¿Qué es la Resiliencia Empresarial?

Si
trasladamos este término al mundo empresarial, podemos ver que de las
situaciones de crisis también se puede sacar provecho. Y es eso a lo que se
refiere justamente el concepto de resiliencia. No solamente a saber superar los
problemas sino a que podemos y debemos aprender de ello. Por eso, en este
artículo os explicaremos cómo potenciar la resiliencia dentro de tu
compañía para que cada día funcione mejor.
¿Cuáles son las
características de una empresa resiliente?
Según
Dean Robb, autor de Building Resilient Organizations, las organizaciones
resilientes se caracterizan por “la capacidad de crear y disolver
estructuras, proporcionar seguridad en medio del cambio, gestionar las
consecuencias emocionales del mismo, y aprender, desarrollarse y crecer ante
las dificultades”.
En
el ámbito empresarial es muy importante que para que los empleados desarrollen
la resiliencia, previamente la compañía ha de poseer esta característica. ¿Y
cómo es una empresa resiliente?
Este
tipo de organizaciones se caracterizan por la capacidad de crear y disolver
estructuras con facilidad y seguridad. Asimismo, están cualificadas para
gestionar las consecuencias e imprevistos con más facilidad.
Por
otro lado, este tipo de compañías ponen en el centro de cualquier
asunto al trabajador y dejan en segundo lugar, aunque no menos
importante, a las estructuras burocráticas. Esto es así porque son conscientes
de que la productividad y los resultados de su empresa dependen, en mayor
medida, de sus empleados.
En
cuanto a la comunicación en la empresa, los entornos laborales
resilientes pretenden fortalecer los vínculos personales entre los empleados. ¿Y
cómo se consigue?. Aclarando desde el principio cuáles son los límites. Así se
facilita la cooperación, la asertividad y el establecimiento de un ambiente
saludable.
Igualmente,
es recomendable hacer un seguimiento de cuál es la percepción del trabajador
sobre la organización para evitar así una posible frustración que perjudique a
ambas partes.
Cómo potenciar la
resiliencia en tu compañía
Aunque
no todas las personas poseen esta característica de forma intrínseca, la
resiliencia es una habilidad que se puede aprender y adoptar con el tiempo. En
este sentido, es importante conocer los cinco elementos que ayudan a
impulsar esta aptitud:
·
Capacidad de improvisación. La resiliencia
profesional te permite ser flexible y actuar fuera de lo planeado. Así, saber
improvisar es las características que no puede faltar en una persona
resiliente.
·
Resistencia ante la presión. Los profesionales
siempre se verán presionados por contratiempos. De hecho, cuanto más alto es el
cargo más responsabilidades soporta. Por eso, los líderes de departamento deben
absorber la presión y convertirla en algo natural. Y aquí es donde entra en
juego la resiliencia profesional para convertir en positivo todos los elementos
que trae consigo la presión.
·
Actitud resolutiva. Inevitablemente, ningún
directivo se salva de sufrir alguna crisis durante la vida activa de su
empresa. Es en ese momento en el que el profesional resiliente debe demostrar
que puede mantener la calma y buscar soluciones sin dejarse llevar por el
pesimismo, el estrés o la presión.
·
Previsión. Esta característica te
ayudará mucho a desarrollar la resiliencia, ya que si ves venir ciertos
cambios, te resultará mucho más sencillo actuar en consecuencia y adaptarte a
ellos.
·
Garantía de buen ambiente laboral. El profesional
resiliente debe compensar todo el estrés fomentando el buen ambiente laboral.
Algo que ayuda en este sentido es la autocrítica y el sentido del humor. Saber
reírse de los propios errores y aprender de ellos propiciará la obtención de un
equipo feliz, motivado y productivo.
En
definitiva, la resiliencia es una aptitud positiva que aplicada al mundo
empresarial puede ayudar a la búsqueda y obtención de los objetivos de
cualquier directive.
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